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en New York

Michael Berchtel

Auxiliar de vuelo (29 años, en SWISS desde 2015)

Michael Berchtel trabaja desde mediados del año 2015 en SWISS y ya ha estado en Nueva York más de diez veces. Opina que es la ciudad más vibrante del mundo: «Esa es la magia que tiene», comenta entusiasmado el auxiliar de vuelo de 29 años. «¡Cada día hay algo nuevo por descubrir!» Michael ha recopilado esa información para que disfrutemos de un día perfecto en Nueva York.

Ninguna otra ciudad del mundo es capaz de inspirar a tantas personas como Nueva York. Aquí el ritmo es el doble de vertiginoso, así que nadie se asombra de que también se conozca a la ciudad como «The City That Never Sleeps» (la ciudad que nunca duerme). Pero, ¿qué experiencias hay que vivir imprescindiblemente si se dispone de poco tiempo en Nueva York?

SWISS vuela a Nueva York desde Zúrich y Ginebra. Desde el aeropuerto internacional John F. Kennedy (JFK) se tarda una hora larga hasta Manhattan; desde el aeropuerto internacional Newark Liberty (EWR) más o menos la mitad. «Si aterrizamos en JFK, durante el viaje a Manhattan ya podemos descubrir a partir de Queens los primeros rascacielos.» Y sin darnos cuenta, llegamos a nuestro destino.

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07:00

JEn realidad, el jet lag es algo desagradable, pero a Michael este cambio de hora le viene estupendamente porque así ya puede empezar al día siguiente a descubrir Nueva York a primera hora de la mañana: «Me pido un café y me dedico a observar a los ejecutivos trajeados, viendo cómo se dirigen al trabajo.» Little Collins, un pequeño local con decoración minimalista situado en Lexington Avenue, en el Midtown, resulta perfecto para hacerlo.

07:30

¡Lo que nunca hay que perderse es el amanecer! Michael se sube al teleférico Roosevelt Island Tramway en la pequeña isla, en medio del East River. Contemplar cómo el sol de la mañana va iluminando lentamente la silueta de Manhattan siempre resulta mágico. «Y desde aquí se puede llegar en metro a cualquier rincón de la ciudad.»

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09:00

«Contemplar la ciudad desde arriba es una experiencia muy particular», relata entusiasmado Michael. En Nueva York existen muchos miradores que invitan a descubrir unas vistas increíbles. «¡Pero definitivamente mi favorito es el Top of the Rock!» Para evitar las largas esperas, recomendamos reservar la visita con antelación en el Rockefeller Center.

10:30

Después de disfrutar de las vistas de la metrópoli, seguimos hacia Downtown o parte baja de la ciudad. Pero para hacerlo no cogemos ni el metro ni un taxi, sino que lo haremos a pie, por la legendaria vía High Line, que se extiende desde la calle 30 en Chelsea hasta el barrio de Meatpacking District.«En este recorrido encontraremos fantásticas tiendas y cafeterías.»

12:30

«Desde Meatpacking District se llega andando en unos pocos minutos al barrio hip de North of Houston Street, conocido como NoHo», sigue narrando Michael. Y si el estómago ya está volviendo a sonar, merece la pena detenerse en by CHLOE para degustar un almuerzo vegetariano.. Si queremos disfrutar de un desayuno a deshoras, nada mejor que desplazarnos hasta Little Italy: en The Grey Dog, además de una comida excepcional en un ambiente rural, se puede saborear el «mejor té Chai Latte» que Michael jamás haya bebido.

14:30

Los amantes de las zapatillas de deporte no pueden dejar pasar la oportunidad de visitar KITH en Broadway. La tienda es una de las más famosas de EE.UU. y pertenece a Ronnie Fieg, el diseñador de zapatillas famoso en todo el mundo.

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15:00

Nueva York se puede descubrir perfectamente en bicicleta: «Basta con cogerla en una de las estaciones de alquiler y ponerse a pedalear.» La ruta de Michael continua desde Tribeca hacia el World Trade Center, hasta llegar al puente de Brooklyn. «Desde aquí se disfruta de una vista espectacular de Manhattan.»

16:00

Una vez llegados a Brooklyn, dejamos la bici en una estación y bajamos andando hacia Water Street. Esta parte de la ciudad se conoce como D.U.M.B.O. (Down Under Manhattan Bridge Overpass) y es obvio por qué nos deberíamos hacer aquí una foto, «un marco que incluso aparece en la serie Gossip Girl.» Seguro que ensayando un poco, logramos la imagen perfecta.

16:30

Justo al lado, en el parque del puente de Brooklyn encontramos a unos niños disfrutando del juego, a los apasionados del deporte y a los amantes de los perros. «Es imprescindible darse una vuelta en el tiovivo Jane’s Carousel», nos recomienda Michael. Esta joya procede del año 1922 y ha sido restaurada con el mayor empeño.

18:00

Después del viaje en el histórico tiovivo seguiremos con el ferry East River río abajo hasta North Williamsburg. «Desde aquí se llega rápidamente andando al Wythe Hotel.» The Ides Bar en la azotea ofrece bebidas exquisitas y, sobre todo, «una espectacular vista de Manhattan, en particular cuando el sol desaparece detrás de la silueta de la ciudad.»

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20:00

Si después de una visita tan intensa por la metrópoli mundial aún nos queda energía, deberíamos dirigirnos hacia TriBeCa para despedir la velada entre restaurantes y estupendos bares de copas. A Michael el distrito de Manhattan le da la sensación de ser algo así como la «Antigua Nueva York»: «¡Es tan auténtica! Me encanta Macao en la 311 Church Street, un bar de copas y restaurante al estilo de la antigua colonia portuguesa Macau en China.»

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Pero si preferimos quedarnos en Brooklyn, aquí también existen lugares que destacan por su excelencia culinaria, entre los que se cuenta un restaurante muy especial para comer ramen: «El Yuji es sin duda el mejor. Los fines de semana se puede degustar un omakase», nos revela Michael. Esta especialidad se debe reservar con antelación online y consiste en un selecto menú de degustación de ramen.

22:00

Si después el cuerpo ya diera muestras de un ligero cansancio, podremos concluir la jornada disfrutando cómodamente de una copa en una barra de algún bar cercano. The Freehold hace los honores al barrio hip y es según Michael «el único lugar del mundo que cuenta con un vestíbulo de hotel y un bar dentro del mismo, sin ser un hotel.»