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Vuelo ferry AVRO

Kyle William Heatley

Mecánico de mantenimiento de aeronaves B1 (42 años, en SWISS desde 2007)

Al cabo de 15 años operando para SWISS, el Avro RJ100 emprende un último viaje a Canadá. Allí volverá a las manos de su primer propietario. Durante este emotivo episodio, el Avro estará acompañado junto con tres pilotos de SWISS también por Kyle, mecánico de mantenimiento de aeronaves.

Desde hace casi diez años, Kyle pertenece a la familia de SWISS en calidad de mecánico de mantenimiento de aeronaves B1. «Me encanta mi trabajo. Cambiar motores, reemplazar el tren de aterrizaje, los vuelos de verificación...¡esa es mi pasión!» Una retirada del Avro de servicio es algo muy especial para Kyle: «Llevamos más de dos semanas trabajando todos en equipo en el HB-IXT para luego escoltarlo personalmente a Canadá. Es una experiencia indescriptible.» Además de efectuar varias pruebas técnicas previamente, también hay que preparar la documentación y superar las trabas burocráticas. «En Canadá tenemos que tratar con agentes de aduanas que evidentemente querrán saber quiénes somos y a quién vamos a entregar la aeronave. En el vuelo ferry los pilotos llevan consigo toda la documentación necesaria.»

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Ha llegado el gran día: el Avro aborda el vuelo ferry hacia el Canadá. Pero antes se tienen que llevar a cabo una serie de diversas pruebas finales. En el hangar de Zúrich se sustituyen los frenos aerodinámicos y el núcleo del segundo motor. «Soy el encargado de efectuar la inspección final del motor sustituido antes de la prueba.»

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El Avro está listo para la prueba. «Como el estruendo es enorme, el avión se traslada a la nave insonorizada. Me subo al remolcador para asegurarme de que todo está correcto.»

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El segundo motor sustituido del HB-IXT se abre para comprobar posibles fugas. Kyle se sienta en el cockpit: «Desde aquí pongo el motor en marcha.» Luego, dos inspectores comprobarán minuciosamente el exterior del motor. Aquí se incluyen la inspección del filtro de aceite y de la posible acumulación de depósitos en el detector de partículas magnéticas.

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Entrando en el cockpit: «A mi izquierda se sienta Reto Scheidegger, a mi derecha Kevin Fuchs. Ambos son los pilotos de SWISS que estarán presentes en el vuelo ferry. Mi puesto es el de observador. Debido a la larga estancia en tierra, la reposición de diversos componentes y la sustitución del motor tengo que asegurarme de que todos los sistemas funcionan correctamente.»

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Hemos superado las pruebas en tierra. El Avro está casi listo para despegar. «Antes de emprender el gran viaje a Canadá, aún tenemos que hacer un vuelo de verificación.»

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Una vez finalizado el vuelo de prueba con éxito, la aeronave está preparada para el vuelo ferry. «Reto, Kevin y yo también estamos listos y a punto para partir en dirección Canadá. ¡Pero aún nos queda tiempo para hacer una foto de equipo! Y ya que estamos, nos hacemos también otra con Paul Gregg, quien también es técnico de SWISS. Antes de que Paul se dedicara a su labor de gestión, se pasó años ocupándose de este tipo de avión como mecánico de mantenimiento de aeronaves. Por eso, la foto de despedida con el Avro se hace obligatoria.»

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Ahora toca surcar los cielos. El vuelo desde Zúrich hasta Summerside, en la Isla del Príncipe Eduardo de Canadá, dura más de diez horas. «Durante el despegue y el aterrizaje permanezco en el cockpit y me siento en el jumpseat. Es el asiento central que está desplazado hacia atrás. Desde aquí puedo supervisar todas las indicaciones de la instrumentación y asegurarme de que todos los parámetros sean los correctos.» Después del despegue, toca tomarse un café y desayunar. «Todo el tiempo estoy de guardia, dispuesto a regresar al cockpit. En caso de que surgiera algún problema, no tardaría nada en llegar al cockpit y comprobar lo que ocurre.»

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«Al llegar a Canadá, retiro la matrícula provisional para el nuevo cliente. Y es que al Avro se le asignará una nueva matrícula en breve.»

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Ha llegado el momento de la despedida: «Rápidamente nos echamos una última foto y es cuando decimos: goodbye Avro, ¡qué te vaya bien!»